Ahorrar dinero ha sido un desafío para los brasileños en el actual contexto económico, donde la inflación alcanzó dos dígitos (10,38%) en los últimos 12 meses, según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE). Pero especialistas del área financiera aseguran que, con planificación, es posible ahorrar para invertir y rentabilizar el dinero, incluso en tiempos de crisis.
El método 70 por 30 es una de las estrategias creadas para este fin. La especialista financiera y creadora de la plataforma Me Poupe!, Nathália Arcuri, es uno de los nombres responsables por la divulgación del método entre los interesados en educación financiera.
La estrategia consiste en utilizar el 70% del dinero que se gana para el día a día y guardar el 30% para invertir. La idea no es mantener ocioso el dinero ahorrado, porque entonces existe la posibilidad de devaluación. La propuesta es aplicar los recursos ahorrados, sea en inversiones de renta fija o variable, para hacerlo rendir.
Planificación
Según el método, el 70% de las cantidades recibidas debe distribuirse entre el pago de gastos esenciales (55%), gastos libres (10%) y aprendizaje (5%).
Los gastos esenciales incluyen el alquiler, la comida, el transporte, el colegio de los niños, las facturas de agua, electricidad y teléfono. El gasto libre, como su nombre indica, es el gasto en lo que la persona quiera, que puede ser comprar ropa nueva, ir al cine o a un restaurante, por ejemplo. Y el aprendizaje se refiere a las inversiones en libros, cursos y otras herramientas enfocadas a la búsqueda del conocimiento.
Incluso según el método 70 por 30, si la persona observa que no es posible mantener el nivel de vida actual con esta división de valores, tiene dos opciones: aumentar los ingresos con un trabajo extra o reducir los gastos.
Por dónde empezar
Para utilizar el método 70 por 30, es aconsejable planificar con antelación para que los gastos del día a día entren en el 70% y el otro 30% quede disponible para inversión.
La Asociación Brasileña de Educadores Financieros (Abefin) recomienda que la planificación comience con un diagnóstico financiero, que consiste en anotar todos los gastos y separar lo esencial de lo superfluo.
Según la Abefin, los gastos superfluos pueden recortarse temporalmente, mientras que los esenciales pueden reducirse mediante estrategias, como pagar las facturas en efectivo para aplicar a los descuentos; aprovechar las promociones y reponer marcas en las compras del supermercado; reducir el tiempo de baño y evitar encender las luces de las habitaciones vacías para reducir la factura de la luz.
Al mismo tiempo, la Asociación Brasileña de Entidades del Mercado Financiero y de Capitales (Anbima) aconseja a los consumidores estudiar las inversiones para conocer las principales características de cada producto y poder preparar una cartera diversificada y compatible con sus intereses.
La Comisión Nacional del Mercado de Valores Mobiliarios (CVM), responsable del Portal del Inversor, iniciativa que divulga informaciones sobre inversiones, destaca que ahorrar es el primer paso para invertir y así alcanzar metas a corto, medio y largo plazo. Para la CVM, convertirse en inversor es un paso hacia la tranquilidad financiera.


